Ir al contenido

Recibe las novedades de la investigación CASK en tu correo. Suscríbete →

CASK Research

Para las familias

Prioridades diagnósticas

Recomendaciones clínicas tras la identificación de una variante patógena del gen CASK. Basándose en la experiencia clínica colectiva de la CASK Research Foundation y en colaboración con la Dra. Karen Low, de la Universidad de Bristol, se recomiendan las siguientes pruebas iniciales y consideraciones continuas para los niños tras la confirmación de una variante patógena o probablemente patógena en el gen CASK.

Asia en fisioterapia

Pruebas diagnósticas iniciales

Como mínimo, se recomiendan las siguientes evaluaciones especializadas en el momento del diagnóstico o poco después:

  • Evaluación audiológica — para evaluar si existe una discapacidad auditiva.
  • Evaluación oftalmológica — para evaluar la función visual y las anomalías estructurales.
  • Revisión neurológica — incluida la evaluación de la evolución y el seguimiento de la actividad convulsiva.
  • Evaluación fisioterapéutica — para evaluar la motricidad gruesa, el tono muscular, la postura y las necesidades de movilidad.

Aportaciones multidisciplinares previstas

Además de lo anterior, es probable que muchos niños necesiten un apoyo multidisciplinar continuado, que incluye:

  • Terapia ocupacional — para fomentar las habilidades motoras finas, el funcionamiento adaptativo y la integración sensorial. Los problemas de coordinación son muy frecuentes.
  • Logopedia — para las necesidades de comunicación y el tratamiento de las dificultades de alimentación y deglución.
  • Evaluación de las necesidades de asistencia social — Las reevaluaciones deben realizarse a medida que cambien las necesidades.
Jenna está fuera, sentada en su silla

Vigilancia clínica y consideraciones sobre el tratamiento

Los pediatras y los especialistas pertinentes deben tener en cuenta las siguientes características que se observan con frecuencia en niños con trastornos relacionados con el síndrome CASK.

  1. Patrones de crecimiento. El crecimiento puede ser atípico, lo que puede incluir un peso y una estatura inferiores a lo normal. El enfoque clínico debe dar prioridad al estado de salud general y a una nutrición adecuada, en lugar de a una adhesión estricta a los percentiles de crecimiento estándar.
  2. Reflujo gastroesofágico. El reflujo puede manifestarse en forma de dolor o malestar.
  3. Constipation. Es un problema habitual, aunque las heces parezcan blandas.
  4. Trastornos del sueño. Pueden surgir problemas para dormir que justifiquen el uso de medicación.
  5. Monitorización espinal. Se recomienda realizar un seguimiento de la escoliosis y derivar al paciente a los servicios de ortopedia según las indicaciones clínicas.
  6. Dificultades para alimentarse. Los problemas de alimentación son frecuentes; puede ser necesaria la intervención de un dietista para optimizar el estado nutricional y el crecimiento.
  7. Riesgo de epilepsia. Mayor riesgo de epilepsia. Los espasmos infantiles se encuentran entre los tipos de crisis epilépticas más frecuentes y, cabe destacar, pueden aparecer más allá del primer año de vida. Por lo tanto, se recomienda un seguimiento neurológico continuo.
  8. Diferencias en el procesamiento sensorial. Cuando surgen problemas de conducta, se recomienda realizar una evaluación para detectar posibles diferencias en el procesamiento sensorial. Se han observado tanto conductas de búsqueda de estímulos sensoriales como aversiones sensoriales, las cuales pueden contribuir a la angustia o al deterioro funcional.
Robert con un andador

Buscar en el sitio

/* mt-fm:translated */